El Salaíto cerró una temporada cuesta arriba en la Primera C, pero llegó a octubre con vida, con una camada de pibes en el equipo y una serie por la permanencia que se definirá en el Olaeta.
Fue un 2026 exigente para el Albo. Argentino terminó último en la Zona A, igual que Muñiz en la suya, y eso lo mandó a jugar una final en Empalme Villa Constitución por la permanencia.
El año empezó con una apuesta por lo propio: la dirigencia puso a José Previti, técnico de la reserva, con la idea de afrontar el torneo con jugadores del club y pocos refuerzos. Después hubo cambios en el banco, con una dupla técnica transitoria y luego el regreso de Leonardo Acoglanis, y ese recambio le dio un rumbo más firme al equipo.
A pesar de los malos resultados, hubieron individualidades para destacar. Theo Guiñazú se ganó un lugar en el once, tras marcar un gol olímpico ante Paraguayo, y hoy es uno de los referentes de un plantel muy joven. Francisco Olivera, en el arco, y Julián Andrada, que estuvo cerca de abrir el marcador, completan una columna vertebral que mira al futuro.
El punto más alto de la temporada llegó el pasado 18 de octubre en Empalme Villa Constitución. Argentino igualó 0 a 0 con Muñiz y, tras el alargue, se impuso 5 a 3 en los penales. Hinchas y jugadores vivieron una jornada de mucha emoción, y el equipo sostuvo la categoría en un partido de máxima tensión. Muñiz, en cambio, quedó desafiliado por un año.
Ahora falta el último paso: la serie ante Defensores de Glew, campeón del Reducido del Promocional Amateur. Comienza en el estadio Glorioso de Parque Roma y se define en el José Martín Olaeta, donde Argentino tiene ventaja deportiva: si hay igualdad de puntos y goles, seguirá en la Primera C durante 2027.